Historia de un torpe aprendiz de espía
La Policía detiene en unas instalaciones del Metro de Madrid a un brigada que realizaba un ejercicio en un curso del CNI

El suspenso fue claro y tajante. Víctor G. S. no logró superar la prueba. No logró burlar la vigilancia de un sitio público, ni salir sin mostrar su identidad. Esa era la prueba que tenía que superar dentro de un curso del Centro Nacional de Inteligencia, un curso de espías. Pero Víctor no logró pasar ni el primer filtro.
El pasado lunes, 30 de mayo, festividad de San Fernando, patrón del Cuerpo de Ingenieros Militares, el guardia de seguridad del depósito de Metro en Canillejas, en Madrid, detectó sobre las 19:00 horas la presencia de un extraño en la zona. Se trataba de Víctor G. S. Inicialmente aseguró que era un periodista de Telemadrid y que pretendía hacer un reportaje de las instalaciones del Metro.
En las de Canillejas, unas de las más importantes de la Comunidad de Madrid, se realizan todas las revisiones de seguridad de todos los trenes y las labores de mantenimiento, ya que están los talleres centrales. Y es, además, donde se encuentra el centro de investigación de Metro. Se realizan pruebas sobre, por ejemplo, cuál es la capacidad de aguante de un vagón ante un incendio. Este es uno de los lugares más espectaculares y se cifra en miles el número de personas que visitan estas instalaciones durante todo el año.
Por este motivo, al vigilante no le sorprendió la presencia de un periodista. Pero sí le sorprendió que fuera a realizar un reportaje para una televisión y no llevara cámara para registrar las imágenes. Por este motivo, el agente de seguridad privada le acompañó ante el jefe del depósito. Allí, el aprendiz de espía ya modificó totalmente su versión inicial.
Dijo que no era de Telemadrid, que estaba trabajando para una productora privada que pretendía vender la información a la cadena autonómica. Pero, pese a las peticiones del responsable del depósito, el falso periodista no logró acreditar su condición en ningún momento.
Después de los atentados del 11-M, todo el transporte público de Madrid aumentó sus medidas de seguridad en todas sus instalaciones, incluidos los depósitos. Por este motivo, el jefe de Canillejas alertó a la Policía Nacional. Previamente había telefoneado a Telemadrid y a la productora privada: nadie conocía al joven aprendiz de espía.
En apenas unos minutos llegó un zeta a las instalaciones y los agentes interrogaron al detenido. Inicialmente insistió en su versión. Mantuvo que era periodista. Pero no aguantó hasta el final y se quitó definitivamente la careta. Ya a las 21.00 horas admitió que era brigada del Ejército de Tierra y que estaba realizando una misión de información.
Al ver que el asunto adquiría una mayor trascendencia, los agentes desplazados a Canillejas alertaron al inspector de guardia de la comisaría de San Blas quien, junto a otros dos zetas, se desplazó al lugar en que se estaba produciendo el incidente.
Este inspector comunicó lo ocurrido a la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que se puso en contacto con el Ministerio de Defensa. Los responsables policiales confirmaron con el Departamento dirigido por José Bono la identidad del entonces detenido. Defensa señaló que, efectivamente, era un brigada del Ejército y que estaba realizando un curso del CNI.
Fue el Ministerio el que informó a la Policía Nacional de que el ejercicio en cuestión consistía en entrar en un lugar público, que tuviera seguridad, sin mostrar la acreditación de militar. El ejercicio finalizaba cuando se abandonaban las instalaciones sin haber despertado ninguna sospecha. Pero Víctor las despertó desde el primer momento.
Los agentes desplazados a la zona se lo llevaron a comisaría, donde le tomaron declaración y, posteriormente, le dejaron en libertad. Las fuentes policiales consultadas por EL MUNDO mostraron su sorpresa ante el hecho de que el CNI realice este tipo de prácticas en una zona tan sensible como las instalaciones del transporte público de Madrid, sobre todo después de los atentados del 11-M.
Ya el pasado mes de noviembre se produjo otro grave incidente con militares en un bar del centro de Madrid. Simularon un atentado terrorista contra una alta personalidad. El propio ministro de Defensa, José Bono, tuvo que acudir al establecimiento para pedir disculpas por el incidente.
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fdez_barrio dijo
POBRE, ÉL QUE YA ESTARÍA SOÑANDO CON SER EL PROXIMO 007, LICENCIA PARA ENTRAR EN EL METRO, JE JE!!!
MENUDO CHASCO Y ES QUE ANTES DE LA PRACTICA HAY QUE ESTUDIARSE LA TEORIA Y ENSAÑAR DELANTE DEL ESPEJO.
EN FIN SE QUEDARÁ COMO AGENTE 00SUSPENDIDO.
SALUDOS
5 Julio 2009 | 12:57 AM