ROCIO

ROCIO
La vuelta se estaba volviendo pesada.
Me esforzaba de forma desmedida por mantener los parpados abiertos y enfocar al máximo la vista, para evitar esa sensación de neblina sobre la carretera, demasiado sinuosa incluso para mi, gustoso de conducir por este tipo de asfaltos en ocasiones más propicias.
Gire la vista a mi derecha y encontré su rostro reclinado.
Frote mis ojos con empeño para aclarar mi visión. Era preciosa. Incluso en sueños la invadía ese halo de inocencia y ternura que se detectaba en las adolescentes de antaño.
-Rocío.
Intente llamarla.
-Roció.
Se giro y con los ojos entreabiertos y rosadas las mejillas me regalo una sonrisa de las que llenan tu vida en un momento.
-Estaba dormida Raúl.
-Soñaba con la cabaña. Deberíamos habernos quedado un día más.
Forcé una ligera sonrisa y conteste:
Sabes que no podemos, mañana me esperan a las 12 en Roma.
-¿Por qué no puedo ir contigo?
-Te echarán de menos corazón, y debemos ir con cautela, podrían prohibirnos volver a vernos, ¿eso es lo que quieres?
-Sabes que no Raúl, pero es que te echo tanto de menos. Solo nos vemos los Domingos y algún que otro sábado suelto, yo te necesito de veras, te necesito en todo momento, necesito que me enseñes a vivir como me has contado tantas veces.
-Ten paciencia Rocío, todo llega.
-Dentro de un mes tendrás dieciocho años y entonces nada nos impedirá estar juntos tanto como queramos.
-¿y me tendrás siempre en tus brazos? ¿Tendré todos los besos que te pido? ¿Podre al fin disfrutar de ti sin temor a que amanezca?.
-Podrás elegir a tu antojo, serás libre de ir y venir con quien te plazca.
Gire de nuevo mi rostro y encontré su sonrisa con dos lagrimas de alegría en sus mejillas.
-Ya le he escrito la nota, me dijo y al encontrarse nuestros ojos se lanzo a mi cuello cubriéndome de besos .
-¡!!Rocío, cuidado, cuidado!!!!
Todo se volvió oscuro.
Pude abrir los ojos levemente y de nuevo percibí la niebla, esta vez rojiza.
Por la puerta vi salir su brazo, colgaba sin vida hacia el suelo al igual que su cabello.
Junto a mi mano un trozo de papel decía:
“Mama, lo he decidido. Quiero mudarme con papa a Roma. Hoy cumplo 18 años y he decidido que le necesito. No pienses que deje de quererte es que El nunca tuvo una oportunidad conmigo. Estos meses en que he comenzado a conocerlo me han llenado de vida y de ganas de saber de todo y de todos.
Mama te quiero y volveré contigo pero ahora le toca a él”.
Note el frio en mis pupilas y poco a poco se cerraron, deje de pensar y mi último suspiro musito el nombre de mi hija.
Rocío….




fdez_barrio dijo
TE JURO QUE TENGO LOS OJOS ARRASADOS, NO ME ESPERABA QUE FUESE PADRE E HIJA Y MUCHO MENOS EL FINAL QUE... MADRE MIA... ALFONSO TE LO DIGO EN SERIO, ES MARAVILLOSO, ME HAS EMOCIONADO MUCHISIMO, HAS CUMPLIDO CON CRECES TU PRETENSIÓN.
UN 10, GENIAL
SALUDOS
10 Agosto 2009 | 08:33 PM