EL SUEÑO
Me desperté sobresaltado, con la impresión de haber tenido un mal sueño, uno de esos que te dejan atrapado durante todo el día en el desconcierto y que te hacen fruncir el ceño ante cualquier circunstancia.
Sin embargo, el día me deparaba otras cosas, pequeños flashes, retazos de ese sueño que me devolvían a un pasado que nunca ha existido pero siempre añoré como si fuese cierto.

El oído:
Me acicalé antes de desayunar, lenta y perezosamente me fui hasta la cocina. Tome la leche e introduje el vaso en el microondas para calentarla.
En el momento en que este llegó a su fin, el pitido, en otra hora molesto, se identificó en mi mente con el sonido de un timbre y acudió a mí ese trocito de historia de mi sueño que me hizo sonreír con complicidad.
“Abrí la puerta y te encontré frente a mí con tu sonrisa siempre perfecta,
Sacándome media lengua entre tus labios en un tono burlesco pero sencillamente adorable.
En dos pasos largos y un brinco te cuelgas de mi cuello y siento la humedad de tus labios por mi cara.”
El calor del café en los míos, me devuelve a la realidad.
Lejos de quejarme por la quemazón, se me esboza una sonrisa.

El olfato:
Bajo las escaleras de dos en dos.
Otra vez se me hace tarde, siempre se me hace tarde.
Abro la puerta del garaje y ese olor….
Olor a petróleo quemado, sí, de nuevo me transporta….
“Estamos subidos en el coche, acabamos de salir del teatro.
Te miro a los ojos y noto la emoción que desborda tus mejillas, dos gotas de agua que descienden a las comisuras de tus labios.
Lentamente me acerco y empiezo a sorberlas hasta fundirnos en un beso.”
Una bocina me hace regresar a mi mundo de nuevo.
De un pequeño salto me aparto de la puerta, evitando que el imbécil de mi vecino se me lleve por delante, eso sí, con una sonrisa en su boca y la mano en alto regalándome un saludo.
Aún con esto, de nuevo se dibuja una sonrisa en mis labios.

La vista:
Arranco el coche y salgo en dirección al trabajo.
Como todos los días vuelvo a llegar tarde.
Siempre llego tarde.
Aparco en una plaza que siempre permanece vacía, pero hoy encuentro en la pared de enfrente un grafiti pintoresco que nunca estuvo allí,
Y de nuevo te encuentro en mi pensamiento.
“tus manos cubiertas de pintura me persiguen por todo tu apartamento correteando de un lado para otro, nos salpicamos y reímos hasta el dolor,
Nos revolcamos y resbalan nuestros abrazos, pero aún así encontramos nuestros latidos en nuestros pechos enfrentados.”
La sirena de la hora de entrada hace que vuelva de mi letargo.
Otro día aciago de trabajo por delante.
Otra vez ficharé tarde.
Siempre ficho tarde.
Pero de nuevo la sonrisa acude a su cita tras mi sueño.

El Gusto:
Tras fichar, me dirijo a mi mesa.
Me agobia ver las pilas de setenta centímetros de alto de papeles, dispuestos a que los trasladen de un montón a otro sin oponer la más mínima resistencia.
Cojo un croissant y lo muerdo.
Automáticamente su sabor me traslada de nuevo a mi sueño.
“estamos sentados en el parque, comemos y bebemos con hormigas, y acaricias mi cabeza engarzando tus dedos con mi pelo.
Siento que se erizan uno a uno, y mi piel se transforma en un congelador y hervidero simultaneo que me rinde a tus pies incondicionalmente.”
¡!!!ANDRES!!!!
La voz de mi jefe me trae de nuevo hasta aquí.
¡!!¿Qué te pasa?!!!
¡!Si no quieres trabajar ya sabes dónde está la puerta!!.
Lejos de enzarzarme en una estúpida discusión, regresa de nuevo mi ligeramente esbozada sonrisa.
Me levanto de forma pausada y le digo:
-“no me encuentro bien, me marcho a casa”.
Sin esperar respuesta comienzo a andar.

El tacto:
Llego hasta el coche, lo pongo en marcha y salgo en dirección a ninguna parte.
Con la mirada fija en la carretera abro la guantera para coger un pitillo.
En ese momento, noto como tu mano sujeta mi muñeca, me apartas la mía.
Agarras tú el cigarrillo y llevándolo a tus labios lo enciendes.
Tras una bocanada de humo lo depositas en los míos, me miras fijamente y me dices:
“te he hecho sentirme mediante los cinco sentidos, me has amado en sueños durante toda una vida.
Es hora de que estemos juntos por fin.
Andrés, te quiero y no te dejaré ir nunca más, es hora de vivir nuestro sueño eterno.”

DIARIO LA TRIBUNA:
ACCIDENTE MORTAL DE TRÁFICO.
Muere un vecino de Albacete al salirse su coche de la calzada.
Ayer 11 de octubre de 2009, Andrés Carrizo Montesinos de 40 años de edad, falleció en accidente de tráfico tras salirse su vehículo de la calzada y dar tres vueltas de campana.
Se desconocen los motivos por los que perdió el control de su automóvil en una amplia recta.
Los sanitarios que acudieron en su auxilio no pudieron hacer nada para salvar su vida.
Uno de ellos declaró:
“lo encontramos ya sin vida, me impresionó esa sonrisa en su boca”
“simplemente LLEGAMOS TARDE”.



alfonso carrion morcillo dijo
Bueno, tras un periodo aciago de no escribir nada y no tener tiempo paramis cositas, aqui os dejo un trocito de imaginación que se me calló esta mañana.
Espero que os guste.
besosss
12 Octubre 2009 | 05:00 PM